jueves, 20 de noviembre de 2008

que coman pastel parte II

la seguridad alimentaria se entiende por tener los alimentos disponibles en cantidad y calidad, esto implica que haya comida y que esta sea buena y saludable.
a esto se contrapone que las elecciones acerca de lo que se consume se hacen de forma personal y siguiendo otros lineamientos: a la disponibilidad hay que añadirle el precio, o sea disponibilidad real, no importa que las góndolas y los mercados estén llenos, si no son comprables.
la gente no compra los alimentos por su valor nutricional (de eso muy pocos están concientes y no me incluyo) sino más bien en base a su precio y su aceptabilidad en cuanto al gusto y el sabor. en esta época habría que añadirle otras cosas, como la moda y la publicidad, que crean gustos y apetencias y en este país, lo más importante, en un país tradicionalmente hambriento como este, que "llenen" o sea, que quiten por un tiempo mayor la sensación de hambre.
una noticia reciente acerca de los pepinos y otros vegetales "feos" que ahora serán aceptados por la Unión Europea me recordó que lejos quedaron las épocas donde se encontraban montañas de tomates y chiles pimientos en la orilla de la carretera. esto obedecía a que,los compradores de productos ponen un límite para la calidad del tomate y el chile pimiento, y los que no dan "la talla" eran dejados en la carretera como algo sin valor. los comerciantes se dieron cuenta pronto que estos vegetales "feos" también podían ser vendidos en los mercados locales y tenían un público que los compraba.
se ha hablado también de lo que implican los subsidios en países como Estados Unidos que llenan el mercado de ciertos productos y hacen que los productores cambien sus cultivos hacia otros que son más rentables pero que no tienen aceptación en su área, muchas veces las "donaciones" de alimentos se hacen para poder rentabilizar las actividades subsidiadas de los campesinos de estos países pero a veces provocan mayores problemas.
pongo un par de ejemplos: se acepta que una porción (hasta el 20%) de las donaciones de alimentos sea vendido en el país de destino para cubrir los costos de distribución, hubo un escándalo hace unos años porque la soya fué comprada por un fabricante de alimentos para animales que surte a las pollerías, podríamos decir que esto reduciría los costos del pollo y los huevos, pero eso no ocurre tan fácilmente, al final se prohibió esta venta.
el otro ejemplo es el de queso que apareció hace unos 20 años en las calles, latas enormes de queso suizo y cajitas de quesitos que vendían en la calle porque la municipalidad los usaba como "alimentos por trabajo", alguna de las informaciones, bastante creíbles era que este producto procedía de la leche contaminada por la nube de chernobyl. más recientes son los productos "a punto de vencer" que se obtienen en tiendas de la zona 3 y las galletas chinas, pastas de dientes, etc. que son prohibidas en sus países, pero que aquí, se venden bien (por cierto, cuidado con las galletas chinas y la melamina).
el mercado de alimentos es tan complejo porque lo que se produce y lo que se consume obedecen muchas veces a modas y rumores. son frecuentes los estudios "pagados" por los fabricantes para borrar mitos o expander otros, en esto las industrias del azucar, el café, y otros han lanzado campañas tanto a favor como en contra de sus productos. un ejemplo es el de los huevos, en realidad no favorecen el aumento del colesterol pero la gente ha dejado de comerlos por miedo al colesterol y la falta de lectura crítica de los estudios de parte de médicos ha generado cambios importantes en la dieta de las personas.
la influencia de la publicidad en la alimentación es tan intensa que se puede evidenciar a través de la famosa campaña del "bebé gerber" cuyos carteles de bebés sonrosados y gorditos fueron retirados debido a una iniciativa de UNICEF, luego que alguien identificara en las tumbas de bebés en un país latinoamericano, latas de leche maternizada donde se ponían las flores. pronto se encontró una correlación entre el uso de esa leche, que, en conjunto con el agua contaminada, habían incrementado las muertes en infantes. la campaña fué borrada, y las fotos recogidas, pero el daño estaba hecho, aún ahora hay mujeres que piensan que la leche de lata "hace bebes felices".
la verdad, nadie va al mercado con una tabla del valor nutritivo de los alimentos y muy pocas personas planifican sus dietas en torno a si son o no saludables, la verdad es que todos sucumbimos a un pastelito, un plato de tacos fritos o una bolsa de fritos.

4 comentarios:

la-filistea dijo...

Gracias Patricia:
Qué interesante está esto.

Es verdad, los mitos acerca de la comida es lo que a veces hace que uno no se alimente bien. Recuerdo que mi mamá nos tenía una dieta estricta de nada de grasas, era traumante eso. Y quizá nos hacía más daño dándonos cosas que ella consideraba saludables.

Por un problema de salud que tuve, he tenido que informarme acerca de los alimentos que debo consumir, eso al principio me desesperaba pero ultimamente como que le he agarrado la onda y hasta me invento recetas para no seguir comiendo lo mismo.

Podría explicarme más sobre los huevos por ejemplo... y si puede que tan cierto es sobre el hígado y sus milagros en la gente propensa a anemias mutantes en leucemia?..

SAludos..

Patricia Cortez dijo...

Filis: no se trata de dar tanta càtedra, esto es muy grande, la verdad es que intento que nos demos cuenta de que las decisiones alimentarias no las tomamos en relaciòn con la "calidad" de la comida.

el Kontra dijo...

Hola Patricia: La verdad es que es sumamente intersante esto, me doy cuenta de muchas cosas. En lo personal mis dietas han consistido en procurar comer bien entre semana y darme mis gustos los findes. Yo por cuestiones de ejercicio tuve dietas estrictas pero son duras porque aprovechas la primera de cambio para sucumbir a lo frito.

Otro aspecto que me parece importante es la cuestión d ela distribución alimentaria, como puede ser que seamos un país exportador de alimentos y a la vez seamos mal alimentados. No se si obedece únicamente a cuestiones económicas.

El tema de la publicidad es muy cierto, has notado que salen anuncios sobre las bondades de la cerveza en la prensa a esos les sumas los anuncios de gallo y brahva y vamos todos por unas frías. Cuando inicio una dieta para bajar de peso me quito el pan, el azúcar y la cerveza.

Muchos saludos.

Nancy dijo...

Lo que dicen es cierto. De hecho a mí me caló la publicidad de que una cucharadita de azúcar sólo tiene 16 calorías, jajaja